ODIO EL TELÉFONO
Nunca he sabido muy bien contestar a una llamada de teléfono, quizás fuera esa una de las razones por las que “odio” el dichoso aparatito, aunque si lo miro en profundidad, nunca he sabido decir cara a cara, generalmente soy de las que dejan que la gente se acerque a mi y de el primer paso.
A veces sacarme las palabras es más difícil que hacer hablar a un perro y otras sin embargo me da por empezar a decir tonterías y no parar, creo que ambas cosas son consecuencia de lo mismo, nerviosismo o autodefensa, puedo hablar casi con cualquiera durante horas sin haber dicho nada, y no es que sea algo malo, sino que es algo inutil, porque después que acabe la conversación, no te queda nada de esa persona y por supuesto a esa persona tampoco le queda nada de ti.
Una vez alguien me dijo que era abierta en apariencia, pero que en realidad era alguien muy cerrado, y yo no puedo estar más deacuerdo con esa afirmación, esa misma persona solía decirme que así me perdía a mucha gente buena, y yo como siempre le contestaba que la gente que salía corriendo a la primera de cambio no me interesaba a lo que me contestaban que a veces llegar a mi, a acercarse un poquito era como pegarse un golpe frontal contra una pared, ahí era cuando me quedaba sin argumentos y cambiaba de tema.
Nunca me ha gustado ir contanto mi vida a nadie, es irónico que ahora se la cuente a completos desconocidos, pero mi vida generalmente es mía y rara vez abro la boca y si lo hago aquello parece un acertijo así que es mejor no hacerlo, no sé si fueron los años, los golpes, el carácter o simplemente que soy así, pero nunca he sabido confiar, nunca nadie me enseñó y como suele pasar en estas cosas, no sé me da bien el ser autodidacta, casi todas las veces que lo he intentado por mi cuenta ha salido mal y una se cansa de tenerse que levantar tantas veces del suelo.
Llegar a mi es complicado, soy consciente de ello, rara vez doy a alguien la oportunidad y si se la doy siempre lo hago con reservas y mirando hacía atrás, el gran problema viene cuando ese gran bloque de cemento, del que os hablaba anteriormente, es franqueado, entonces ya no hay reservas, ya no hay cuidado, sigo sin hablar o sin decir nada, tampoco nadie me enseñó a pedir ayuda, pero mis ojos, mis actos, mi forma de comportarme es diferente, ya no estoy a la defensiva, ya no mido mis peligros y no busco la forma de esquivar el cariño. Pero a la vez soy vulnerable, expongo lo único que tengo intacto, el corazón y a veces por desgracia también me lo rompen.
Quisiera poder confiar, dejar a la gente que se acercara a mi, ir contando por ahí todo lo que me pasa y desahogarme al menos en parte, pero no puedo porque yo sólita me encargué de odiar los teléfonos, la gente que en dos días se hace amiga intima y de pensar que todo el mundo es malo.




enredadass dijo
para entrar solo hay que llamar y pedirlo con cariño...
toc, toc... ¿se puede preciosa?...
besos y mas besos
(ademas de escribir distintas somos identificables, yo firmo ahora como Peli-Red y 123 sigue siendo ....123... y ambas a la vez enredadas si escribimos juntas.. mira al final la firma de cada post. En cuanto a los comen yo uso el de enredadass, firma del blog y 123 sigue con la suya...)
3 Junio 2009 | 12:19 PM