ATRAVESANDO PAREDES

Y es que solo tengo ideas, ideas malas que contar, que no sirven ni como anécdotas para los nietos.
No tengo agallas, no tengo coraje para seguir mi instinto, tengo miedo de pegarme de bruces contra una pared, miedo de quedar vulnerable a los ojos de cualquiera a no poder volver a ser fuerte y decidida, a que la pared se derrumbe y yo quede sepultada para siempre.
Si viera banderas de colores o carteles que indicasen mi situación, quizás la curiosidad o la emoción hicieran que me quitara la armadura y me llenara de valor, y con ese valor subiría en un coche, uno de estos con cuatro ruedas y volante, para recorrer el mundo, buscando la puerta entreabierta que en algún sitio debe de haber.
Quizás si estuviera llena de valor, si las señales del cielo no indicasen que es una guerra perdida, quizás estrellaría mi coche contra esa pared con la fe tonta de poderla atravesar sin un rasguño.
No se me ocurre ningún artilugio capaz de ablandar el cemento, destruir ladrillos o atravesar paredes sin morir en el intento, así que seguiré paseando cerca de esa pared y miraré de reojo su cemento, con la vana esperanza de que su pintura se desbraje y algún día mi coche sea capaz de atravesarla sin tirarla al suelo. En fin, ilusiones tontas que tiene una, cuando le da por pensar, que sería más fácil alejarse de esa pared que quedarse cerca para contemplarla.









diasazules dijo
Yo pienso como tu, no te alejes de la pared
muchas veces aunque no es suficiente sólo
con estar cerca, con verla, con soñar con ella
da gustito....!!
BESOS
26 Mayo 2009 | 12:35 PM