¡¡MOVIL NUEVO, VIDA SEMINUEVA!!
Cambié de móvil y con él se han ido mis recuerdos, algunos buenos, otros malos, pero la mayoría insignificantes, sobretodo si lo miramos desde el punto de vista de cerrar puertas y tapar ventanas.
Tenía casi 100 sms guardados, al cabo de 5 años de móvil una va acumulando pequeños trazos de vida encerrados en caracteres a veces inteligibles, podría haberse escrito mi historia reciente solo en base a ellos, aunque puede que exagere y que en realidad solo sirvieran para ocupar espacio y poder recurrir a ellos cuando la nostalgia me sorprendía.
Pequeñas pinceladas de recuerdos, que te transportaban al pasado cada vez que los leías, pequeñas insignificancias que te sacaban una sonrisa, una lagrima o un momento de reflexión.
No he querido perderlos todos, no he podido tirarlos al olvido abandonarlos a su suerte o simplemente hacerlos desaparecer, quizás solo haya sido una locura momentánea o una tontería de arraigo hacía algo que no dejan de ser letras, así que esta mañana me he dedicado a transcribirlos a un cuaderno, para luego pasarlos al nuevo móvil, he tenido que seleccionar mucho, no quería ni podía pasar los casi 100 sms, aún seleccionando mucho han sido demasiados los que han pasado la criba, rara vez guardo algo que no merezca la pena y hoy lo volví a comprobar, ha sido muy difícil elegir y borrar esos trocitos de mi, de mi vida, de mi esencia.
Y entre la limpieza y la pena he tenido que hacer algo que debí hacer hace mucho, eliminar parte, por no decir todos los sms enviados por C, ya no hay razón para guardar algo que jamás se cumplió o que al verlo me encoge el alma y transporta a un momento de mi historia que debo cerrar, para seguir creciendo. Por supuesto algunos sms se han salvado, los carismáticos, los que puedo recitar de memoria, los que me hacen creer en la esperanza.
De todas formas algo me unía a todos esos sms, digamos que en el fondo soy una sentimental y aunque no los guarde en el móvil nuevo no tuve más remedio que transcribirlos al papel, aún no se qué haré con ellos, seguramente quedaran allí, por si algún día el recuerdo y la nostalgia necesitan reencontrarse y descubrir que lo que fue solo era un sueño y que el final estaba definido antes de echar a andar.
Acabo de cerrar una etapa en mi vida, es algo difícil de explicar si solo piensas que destruí unos sms, pero es la realidad ya que solo son unas letras, unos retazos de cariño que seguian uniendome a ella y me recordaban lo que sucedió. Ahora ya no queda nada de eso que fue y sinceramente no me siento mejor que cuando empecé, creo que algún día de morriña me arrepentiré de ello, me estoy refiriendo a eliminar los sms, sobretodo si termino destruyendo el papel donde los guarde, cosa común en mí, pero era algo necesario, empiezo una nueva etapa con un móvil nuevo y anclarse al pasado nunca fue una manera de avanzar.



FUERA DE MI dijo
hay que aprender tb a cerrar las puertas abiertas por las nuevas tecnologias jajajaja....
...bien hecho.
el papel...al cajon. Ya habrá tiempo para la papelera.
besos y mas besos
4 Marzo 2009 | 09:34 PM