CONTANDO EL PRINCIPIO
NOTA: es un poco largo, pero merece la pena leerlo entero
Son ya casi 2 años con vosotros, primero con mi antiguo blog Llave del alma y ahora con este, son muchas las cosas que he contado en ambos, por un lado mi posible enamoramiento, digo posible porque a día de hoy aún no sé a ciencia cierta lo que fue, mi lucha constante para no caer en un pozo sin salida o mi pésimo animo de un tiempo a esta parte, pero lo que aún no he contado es el principio de esta historia, el por qué y el cómo entré en este mundillo de los blogs, internet y resto de tecnología.
Como todos los de mi generación, salvo que sus padres hayan sido ricos, empecé con los ordenadores bien entrada la adolescencia y con Internet unos cuantos años después, si lo miramos desde fuera, somos unos niños jugando con juguetes de mayores, ya que el que más llevara 15 ó 17 años navegando por el ciber espacio,yo solo unos 10. Tardé en eso de aprender a manejar el messenger o los chats, básicamente porque nunca me he fiado de nadie y eso de que un desconocido pudiera tener acceso a algo mio, ya fuera información sobre quien soy , música o archivos guardados me ponía los pelos de punta.
Al principio solo navegaba por la red y charlaba con mis amigos de toda la vida por el messenger, estuve más de 2 años así, total Internet para mi no era un sitio fiable, solo era una máquina para adquirir información, de vez en cuando dejaba algún mensaje en un foro de forma anónima, pero nada más, yo estaba muy bien así hasta que empezaron las dudas sobre mi sexualidad, e Internet es una de las mejores y peores fuentes que puedes tener a mano,tengo que decir, que me ayudo en parte, pero me desoriento la mayor parte del tiempo, así que no conseguí sacar nada en claro y decidí algo de lo que me arrepiento y me arrepentiré toda mi vida, creé un personaje, al que doté de una cara y una vida, no podía arriesgarme a que alguien me reconociera ni mucho menos estaba preparada para decir en voz alta que era lesbiana, así que me hice una cuenta de correo y me dispuse a solucionar mis dudas encontrando a alguien que me pudiera orientar.
Jamás he creido en que las relaciones de Internet fueran de verdad, para mí Internet era una mera fuente de información, una máquina donde pasar el tiempo un mero entretenimiento, ni existía la amistad ni el amor a través de una pantalla de ordenador, pero en esto como en otras cosas también me equivoqué.
Me zambullí entera a conocer gente, a hablar con completos desconocidos y sobretodo a intentar solucionar mi problema, yo no soy de las que cuenta las cosas por ahí, mucho menos de las que va contando sus problemas o sus quebraderos de cabeza, creo que eso fue una de las razones por las que apenas encontré algunas respuestas, aunque creo que en parte a eso también he conseguido grandes amistades.
Conocí a A mediante un blog en la coctelera, fue por ella por la que empecé toda esta locura, ella me ayudo a hacer mi primer blog y fue la que me introdujo en todo esto de escribir en Internet. Jamás podré agradecerle a A todo lo que ha hecho y sigue haciendo por mí, fue la primera a la que le conté mi historia, mis dudas.. ha estado a mi lado todo el proceso, guiandome, aconsejandome y lo más importante escuchandome, sabe de mí más que muchas amigas intimas y sé que si la necesito nada más tengo que llamarla, a día de hoy puedo decir que es una amiga más, quedamos de vez en cuando, hablamos a menudo y hemos adquirido una confianza que va más allá de la pantalla del ordenador.
Pero no siempre todo fue bonito y feliz, al principio de todo yo no era quien soy sino ese personaje que os he dicho y al cabo del tiempo cuando la confianza fue grande, tuve que confesarselo, tuve que dar la cara y decirle, “lo siento pero te he engañado, haz conmigo lo que quieras”, recuerdo que pensé que la iba a perder, que dejaría de hablarme, sin embargo no lo hizo, se tomó su tiempo, lo reflexiono y me dijo que me perdonaba, pero que no volviera a mentirle, desde ese día no lo he vuelto a hacer.
A L la conocí un poco antes de contarle a A la verdad de todo, al principio era un contacto más, alguien que se dejaba caer en el messenger de vez en cuando, pero empezamos a mandarnos mails, un par de lineas,unos parrafos como mucho, y la amistad poco a poco comenzó a coger forma, pasamos a escribir mails más largos y coincidiamos más en el messenger. L es como yo, demasiado reservada como para que te cuente algo sin necesidad de usar una cucharilla, y siempre consigue hacerte volar y poner en funcionamiento las neuronas con solo una frase, nos costó muchas vueltas hacer la amistad, ni ella queria invasión ni yo una conquista, pero poco a poco con paciencia fuimos agrandando la linea de los limites y conseguí una de las mejores amistades que he tenido nunca, uno de los intercambios de correos más bonito que tendré jamás y alguien que sé preocupaba por mi al igual que yo por ella. Pero al igual que pasó con A, con L también tuve que dar la cara, pues también le había engañado, aunque esta vez las cosas no siguieron el mismo ritmo, yo era consciente antes de decirselo de cual iba a ser su reacción, pero si me cosideraba al menos una amiga regular debia decirselo y así lo hice después de armarme de valor, aunque para ser sincera nunca sabré si hubiera tenido el coraje de hacerlo si L no hubiera descubierto este blog y el de Llave del Alma y los hubiera relacionado conmigo.
A S la conocí un poco después que a L, alguien con el que es fácil congeniar, te saca conversación aunque tengas el día más callado del año, al principio solo eran mails, porque la conocí en el tagboar de una pagina de Internet, pero al cabo del tiempo me añadió alguien nuevo al messenger y al cabo de unos días resultó ser ella. S siempre ha estado ahí, no quizás de la forma en que ha estado A o L, pero si en la forma que ella sabia y solo por ello merece que se lo agadezca. Cuando decidí decirle a L la verdad me asaltó la duda de quien más de mi lista de contactos era realmente amigo como para contarselo, está claro que es tontería explicar a alguien con el que no hablas desde hace un año o con el que has hablado dos veces en tu vida, como te llamas, lo más seguro es que ni se acuerde de ti, bueno a lo que iba, en esa lista apareció S y después de confesarselo a L se lo dije a ella, al principio se lo tomó a mal, fatal podría decir, pero al cabo de unos días vino más calmada y me preguntó si podía hacerme unas preguntas, yo no pude negarme, estuvo más de una semana haciendome preguntas antiguas y nuevas, bombardeandome con su necesidad de comprobar hasta el último detalle de su desconfianza, hubo momentos en los que quisé salir corriendo,gritarle que parase, que no podía seguir con ello, pero ella se merecía ese esfuerzo por mi parte y aguanté hasta el final, ella guarda las conversaciones y estuvo comprobando cada una de las cosas que le había dicho durante más de 2 años, yo inventé un personaje con una vida, pero siempre fui yo, nunca inventé nada de mi vida, así que supongo que al comprobar como mis respuestas eran exactamente iguales a las dichas durante esos 2 años, se calmo y comenzamos de nuevo levantando esa amistad caida. A día de hoy puedo decir que es una amistad más fuerte que la que teníamos antes, hemos recuperamos lo que casi perdemos por mi culpa.
De C apenas tengo que hablaros, si habeís leido mi blog de Llave del alma sabeís quien es, la conocí en un chat y se convirtió en alguien muy importante para mí, las cosas no funcionaron entre nosotras, pero fue una gran amiga y yo no olvido fácil a las personas que me importan, también la mentí, aunque solo fue en la foto, y durante poco tiempo, fue una fase donde estaba empezando a confiar y donde estaba empezando a aceptar en cierta forma lo que era. Reacciono mal, como es lógico, pero al cabo del tiempo todo volvió a ser como antes. Ahora estamos en una fase en la que no sé que somos, pero en la que no puedo cerrarle las puertas por el simple hecho de que fue importante para mi en un momento determinado.
Quizás si la historia entre C y yo se hubiera dado de otra forma, quizás hubiera encontrado las fuerzas para confesar a L y S mucho antes mi delito, pero todo salió mal y la confianza en Internet y en crear cosas con él se me vino a bajo, dejé de confiar y dejé de conocer a gente, creo que esa relación marcó en mí mucho más de lo que soy capaz de imaginar.
Después de casi 4 meses sin tener noticias de C, hace unos días me llegó una carta de ella, la primera y única que he recibido de ella, pese a ser la primera persona a la que le daba mi dirección, en ella me pedía perdón por mentirme y no contarme que durante toda nuestra relación ella tenía un novio, además de todo eso exponía su cabeza, para que yo hiciera con ella lo que me pareciera oportuno, tengo que decir que en un principio me sorprendió, nunca imaginé algo así, aunque era consciente de que algo raro había en ella, después unos celos no invitados se apoderaron de mi y por último me calmé y estudié la situación, traté de dar con el quiz de la cuestión y lo hallé. Le escribí una carta contestando la que me había mandado, en ella le explicaba que la perdonaba, que no me importaba el engaño ni la naturaleza del mismo, es más que le agradecía que me lo hubiera contado, porque así podía dar una respuesta lógica a tantas preguntas que tenía, también le decía que lo que me había molestado es que yo no fuera lo suficientemente importante para ella como para luchar por mi y dejé abierta la puerta de la amistad, a día de hoy no puedo tener nada más que eso con ella, lo pasé muy mal y no quiero volver a repetirlo. Ahora espero su contestación, aunque conociéndola puede que ni siquiera la haya, pero yo pateé mi pelota ahora le toca a ella decidir que hacer con ella.
Si de algo me arrepiento en esta vida es de haber engañado de esa forma a gente a la que quería, nunca me perdonaré ni mucho menos lo olvidaré, tampoco podré hacer nada para pagar a esa gente que incondicional se ha quedado a mi lado, pese a que yo no lo merezca, al igual que no podré hacer nada si L finalmente decide irse. Un día comentándole a A lo que me había pasado con L al confesarle el engaño, le pregunté la razón por la que ella me había perdonado, no entendía por qué motivo lo había hecho, ella me contestó, que “al contarle el engaño había demostrado mi amistad por ella, que había que tener mucho valor para confesar las cosas y sobretodo para confesarselas a la gente que te importa”. Como siempre digo A siempre sabe que decir. También dijo que “fue ese momento cuando me borro de la lista de conocidos para meterme en la de amigos”. Yo no sé si esa razón es acertada, si alguien me lo hiciera a mi, no sé de que forma actuaría, quizás pensará como hace S que dice que “da igual lo que se diga ser, que lo importante es lo que se siente que se es cuando se está con alguien”, o quizás hiciera lo mismo que L, tratar de cerrar algo por miedo a que me puedan hacer más daño. No voy a comparar el caso de C en cuanto a engaño con el que yo hice, no tienen comparación, lo suyo es una tontería con respecto a lo que yo hice, así que daré tiempo al tiempo, seguiré llorando por lo que perdí y lamentaré por siempre haber sido tan desconfiada como para pensar que no hay gente buena por este mundo.
PERDÓN.


FUERA DE MI dijo
Sí, es un poco largo ... y sí, merece la pena leerlo.
Tu alma desparramada entre las lineas me ha emocionado. Gracias.
...y sigue, nos confundimos a menudo, pero también a menudo aprendemos más de nuestros errores que de nuestros aciertos.
besos y mas besos
8 Enero 2009 | 07:23 PM