Se que tendría que plantarme, decir basta y cambiar mi rumbo de vida, pero soy incapaz, no se si es porque no quiero perder a mi familia, porque realmente no quiero hacer eso o simplemente porque soy una cobarde que no tiene coraje para tomar sus propias decisiones.
Ya no me desgasto en discutir, con quien no quiere hacerlo, ya no me molesto en decir cosas que se que no van a ser escuchadas, ahora ya, solo escucho y callo y asiento y obedezco, para que voy a cabrearme, a sacar las uñas o a protestar si con ello, lo único que voy a conseguir, es pasar un mal día, porque encima soy gilipollas y mi conciencia, no me deja tranquila y me hecha la bronca por no saber adaptarme y pedir cosas que no debería. Así que mejor me callo y me cruzo de brazos, mientras mi rabia y mi dolor me comen por dentro.
Mi padre no atiende a razones, ni siquiera me escucha y mira que lo he intentado de todas las formas que se me han ocurrido, pero no hay caso, lo que antes era una conversación, una discusión y un llegar a un acuerdo, ahora se ha convertido en una dictadura, con el lema "vives en mi casa haces lo que yo digo"
No soy capaz de entender que ha sido lo que ha pasado para este cambio tan radical, quizás fuese que yo tuviera una venda en los ojos y no viera lo que tenía en frente o que como nunca tuve necesidad de pedir nada, siempre pensé que se me concedería, supongo que idealice a mi padre, creyendo que era de una forma que al final ha resultado ser una bonita careta para el mundo exterior.
A los ojos de cualquiera, nadie diría que es de las personas poco razonable o de las que siempre quieren llevar razón y es mejor que no se la quites, pero a base de detalles, como me gusta a mi hacer las cosas, te vas dando cuenta que en realidad es así, solo que lo esconde bajo un disfraz de tolerancia y saber hacer.
Y ¿por qué os cuento todo esto? pues muy sencillo, porque el otro día me canse de ser buena, responsable y niña adorable y saque un poco las garras, a fin de cuentas, solo quería ir a un cumpleaños, de una muy buena amiga, a la que hace muchisimo que no veía y me había comprometido a ir y él me había dado permiso días atrás, no se porque, pero aún pido permiso para poder salir.
El caso es que yo iba a ir con otra amiga, a la que le surgio un imprevisto y no pudía venir conmigo, mi padre al oir que iba a ir sola, puso el grito en el cielo, mi barrio no es de los peligrosos, de echo una gran avenida cruza mi calle y el garaje me pilla a menos de 500 metros del portal de mi casa, pero él debe pensar que a la 1 de la noche (era entre semana y tenía que madrugar al día siguiente), una mujer sola atravesando 500 metros debe ser mucho peligro, porque me prohibió ir, tanto a eso como a cualquier otra salida por la noche.
La cara se me cayo de vergüenza, no podía ni mirar a la cara a mi amiga, que debe tener la paciencia de santo jo, porque ya le he echo alguna como esta y sigue ahí, pero aún así yo me siento fatal, porque este tipo de cosas no se hace y comprendo lógico que no me volvieran a avisar para nada más.
De todas formas lo que más me dolió no fue el hecho de no ir, o de quedar mal con mis amigas, lo que más me dolió fue que mi padre me tratará como a una niña que hace por lo menos 10 años que no soy, creo que soy una persona razonable y responsable que siempre he cumplido con todo y alguien que de vez en cuando merece irse de fiesta, pero no, ni siquiera me escucho o buscó una solución, no, él simplemente me lo prohibió.
Puede que llevase razón, que yo no se lo discuto, pero rara vez le pido algo, sabe que rechazo invitaciones por el mero hecho de que se que no les gusta, sabe que muchas veces me privo de cosas que me encantaría hacer por contentarlos a ellos, sabe que nunca protesto y siempre acato las normas, joder!! no conozco a nadie que se haya metido en menos líos que yo y que haya sido más responsable que yo, y para una cosa que le pido, para una cosa que era importante, me la niega de la peor forma.
Estoy cansada, siempre echándome en cara, que me mantiene y que estoy en su casa y que gasto mucho ( como no sea en agua, porque hace siglos que no salgo), si tuviera valor, me largaba y empezaba de cero, quizás lo pasase mal, quizás muy mal, pero al menos tendría la libertad que me falta en mi propia casa.

"Así que mejor me callo y me cruzo de brazos, mientras mi rabia y mi dolor me comen por dentro."
muy bien, ahora...a ver cuánto tardas en darte cuenta de que es la peor opción que podias escoger, es cuestion d tiempo, y si aún lo tienes, no t rindas.
si puedes, borra el de arriba, que no sé por qué ha salido el mail...
saludos