Publicidad:
Terra
La Coctelera

HACIENDO BALANCE

El año termina y con él las ilusiones de hacer realidad los deseos con los que lo empezamos, tan solo un día para tratar de cumplir esas promesas que nos hacemos año tras año el 1 de enero.

Yo este año solo me he propuesto una cosa, terminar el 2008 con decoro y entrar en el 2010 a lo grande, con fuegos artificiales y grandes proyectos a la vista, como ya dije en su momento, yo he obviado el 2009 por voluntad propia y gracias a eso mi año 2008 ha durado más de la cuenta y ha sido largamente malo, pero por suerte ya acaba y el año próximo tiene que ser como poco igual de malo, así que confiando en que la posibilidad de que me toque la loteria es infima espero que la posibilidad de que me toque vivir dos veces lo mismo sea igual de baja, este año me he propuesto hacer del 2010 un año para incluir en mi biografía.

Toca hacer balance, ver lo que he hecho mal, lo que he hecho bien, lo que ha ocurrido, lo que no, lo que debería haber ocurrido y lo que por desgracia nunca ocurrio, en fin que como dice una amiga mía, es una pena que no podamos borrar los sentimientos con tipex, eso sin duda haría todo mucho más sencillo, porque la carga a veces es tan grande que nos impide avanzar, así que espero dejar la mochila en este año y pasar al siguiente sin carga de ningún tipo, lo tengo fácil, de hecho ya lo tengo casi solucionado, el 2010 va a ser un año sin antiguos fantasmas y sin viejos sentimientos anclados en el corazón, el 2010 va a ser un gran año, uno de esos que merecen la pena recordar, estoy decidida a dejar atrás todo incluso esa cajita de latón que tan maltrecha está, sé que va a salir bien, que cuando vuelva la vista atrás no me arrepentiré de estos dos años malos, sé que lo bueno me espera y voy a ir a por ello ¿cómo? ni idea, pero alguna forma se me ocurrirá.

 

¡¡¡FELIZ 2010, FELIZ NAVIDAD Y VIVAMOS NUESTROS SUEÑOS ANTES DE QUE SE EVAPOREN SIENDO SOLO PROPOSITOS DE AÑO NUEVO.!!!

CAMINOS

Vamos recorriendo la vida, paseando por sus caminos, creando lazos, haciendo amigos, creemos que esos caminos son indestructibles por el mero hecho de que han existido desde antes de tu nacimiento, creemos que podremos recorrerlos todas las veces que queramos y que seguiremos encontrando gente amiga que nos acompañe en el camino, pero estamos equivocados...

Vamos recorriendo la vida, paseando por sus caminos, haciendo amigos, amigos que llevan su camino, que recorren su vida, que construyen sus veredas, veredas que dan lugar a tus caminos, veredas paralelas a tus caminos  y veredas que se separan de ese mismo camino.

Dicen que crear lazos, al igual que recorrer caminos es fácil, dicen que solo necesitas mover un pie tras otro y avanzar, que tan solo debes dejarte llevar por los sentimientos y no preocuparte de nada más, pero lo que no dicen es qué hacer cuando un lazo se rompe o cuando una vereda se separa de un camino, cuando eso ocurre, no hay sentimientos que expliquen, ni manual de instrucciones que indique, como acallar a un corazón que grita como si de una poda en mayo se tratase.

El corazón rara vez se equivoca, yo sinceramente tengo mis dudas, al fin y al cabo no deja de ser un trasto tonto que al compás se mueve y hace ruido, pero de todos es sabido que una vez te abre sus puertas esas no se vuelven a cerrar de la misma forma, siempre se queda abierta una rendija por donde dejar pasar un poco de aire.

La vida se compone de camino y veredas que se entrecruzan, corazones que se hacen un hueco unos a otros y lazos invisibles que lo unen todo incluso lo que no se puede ver con los ojos aunque si desear con el alma.

 

SENTIMIENTOS COMPARTIDOS

¿Cómo es posible sentirse tan cerca y a la vez tan lejos de aguien? yo no lo sé, ignoro qué es lo que nos mueve a aferrarnos a sentimientos olvidados y oxidados, como queriendo rescatar lo que una vez sentimos o creimos sentir. Quisiera creer que esos sentimientos son cosa del pasado, algo que no mueve mi corazón, quisiera creer que el pasado es humo y que me persigue y quisiera creer que aún tengo potestad para cambiar el futuro, pero no, ese don no lo tuve en el pasado como no lo tendré en el futuro, lo que pasó, pasó y lo que sigue pasando seguirá ocurriendo, a menos que yo harta de palos, golpes y decepciones me plante y decida que se acabo que ya soy grande como para llorar por lo que nunca fue mio.

Hubo un tiempo en el que me creí invencible, sabia, feliz pese a lo poco que tenía, volví a mirar con los ojos de un niño y a sonreir cuando había de premio un helado, pero aquello era solo una metáfora, una bonita y dulce metáfora de una realidad fea y cruel, una mentira camuflada detrás de muchos disfraces, algo irreal que solo tenía cabida en los sueños, por eso un día todo se desmoronó, no quedaron ni cimientos, solo ruinas y desolación, aquella niña que fui creció de golpe, ya nunca más volvió a sonreir como antes, con todos los dientes, ahora sus sonrisas eran frías cargadas de muecas  y desconfianza, sus ojos no veían más allá de cielos nublados y sus sueños se destruyeron.

Solo una cosa mantenía con vida ese alma errante que era, algo que sabía que estaba ahí, pero que no podía explicar, no entendía porque permanecía teniendo esa vana esperanza de que...Quiso olvidar todo y esa cosa no le dejo, quiso borrar su pasado y esa cosa se lo impidió, quiso empezar de cero y esa cosa...

Esa cosa le hace daño, la llena de esperanza de ilusiones y sueños y al llegar el día se desvanece como si fuera bruma, quiere creer en si misma, en lo que siente en lo que vive en lo que ve, pero todo se vuelve en contra, todo se torna oscuro, ni una vela se enciende a su paso y en el camino solo cuenta con lo que lleva consigo.

La vida es injusta o tal vez no, ¿quién sabe lo que es o no justo?, cada cual carga con sus culpas como carga con sus sentimientos, pero yo siempre dije aquello de " ¿por qué me enseñaste a quererte si al final voy a perderte?", suena cruel, quizás el término " real "sea más acertado, alguien desconocido aterriza en nunestras vidas nos muestra cosas de su mundo, nos abre los ojos, comparte nuestro mundo, hace que le guardemos un rincón en nuestro corazón y un día llega y nos dice que ya no somos importantes para él, que no necesita de nuestros servicios, que no nos quiere, que lo pasó bien, pero que somos como todo mortal, completamente prescindibles.

 No pido mucho, nunca se me dió demasiado bien eso de mendigar cariño, nunca me gustaron los te quiero de conveniencia, nunca quise invadir un territorio ajeno, como tampoco reclamé atenciones, pero igual que una rosa parece fuerte con sus espinas, así yo parezco insensible y dura, pero eso, eso solo es apariencia para espantar a los lobos con piel de cordero, necesito unas poquitas de atenciones, como una flor, agua, abono y unas palabras de cariño que me hagan sentir que ademas de unos ojos amigos tengo unos sentimientos compartidos.

 

CUANDO MENOS LO ESPERABA

Hacía meses que no sabía de C, meses en lo que siquiera hubo un sms o un mail o un simple ¿cómo estas?¿ y ahora?, ahora aparece y me manda una carta, en la que me cuenta lo mucho que me echa de menos, lo que signifiqué para ella, lo que sentía y sigue sintiendo por mí y lo que representó para ella conocerme en persona, también me regala un colgante muy bonito, supuestamente para que no me olvide de ella y me da a entender de que soy yo la que tiene la pelota en mi tejado, pero no me propone nada, no me dice que quiere ni que puedo esperar de ella en caso de que yo decida tener algo con ella. Todo lo deja en el aire, es suspenso, suelta la bomba y se retira.

Estoy echa un lio la verdad, sentí algo muy fuerte por esa persona, durante un tiempo fue lo más importante que tuve y me costó mucho superar todo, ahora ni sé que siento, porque lo enterré tan abajo que no me permito sacarlo, por miedo a no volverlo a enterrar, sé que no quiero volver a pasar por lo mismo a ilusionarme y a que como siempre me den la patada, estoy cansada de que la gente me use, me tire y nadie piense en mis sentimientos o en si me hace daño, he aprendido que al final la única persona que te quiere de forma incondicional eres tu misma.

Ella no debería esperar que después de dos años yo vaya a seguir ahí esperandola con los brazos abiertos como sino hubiera pasado nada, como si su silencio o su alejamiento no dolieran, como si no me hubiera costado nada olvidar tanto cariño, como si no hubiera tenido que guardar todos los recuerdos en una caja como si el tiempo no fuera tiempo y hoy fuera ayer y mañana fuera hoy. No sé que espera de mi, no sé que puedo darle, no quiero volver a comerme la cabeza, volver a  rencoponer los trocitos de mi corazón, ya son demasiadas veces que confío en quien no debo.

Aún no sé que voy hacer, creo que seguiré leyendo la carta una y otra vez, y si en algún momento salta el chip y encuentro como contestarle... supongo que lo haré, todo el mundo necesita una contestación ¿no?

Sinceramente, no entiendo que alguien se muera por estar con otra persona, por charlar con ella, por pasar tiempo a su lado, compartir cosas y simplemente se aleje, se aleje hasta perder el contacto completamente, no puedo comprender que querer a alguien sea tan complicado, todo debería ser fácil, te quiero...me quieres... ¿qué más se necesita?¿soy tan mala demostrando las cosas?¿soy un ogro del que hay que alejarse?¿qué hago mal?

¿QUÉ HAY DE NUEVO AMIGOS?

Parece que hubieran pasado años desde mi último post, desde que las circustancias o mi apatía hicieran que abandonara el blog sin ninguna explicación, pero la verdad es que apenas han pasado unos meses.Quisiera deciros que todo va bien, que encontré mi camino, que la ilusión me volvió a visitar, que volveré a escribir en el blog, sinembargo, este yo que soy ahora es incapaz de expresar lo que siente, incapaz de hacer frente a lo que se convirtió, incapaz de mirar atrás y no llorar.

Ahora estoy bien, al menos puedo levantarme por las mañanas que en los tiempos que corren ya es mucho, pero aún no encuentro las fuerzas para sentarme delante de la pantalla de ordenador y dejar salir todo lo que llevo dentro, tengo miedo de abrir la caja de los tormentos y no poderla cerrar, miedo a descubrir que las heridas aún están abiertas, miedo a no poder ser valiente de nuevo.

Si escribo este post, es porque echo de menos desahogarme en este pequeño rincón, leer los comentarios que dejabais y pasar por vuestras casas, pero no me llegan las fuerzas ni las ilusiones para tanto, no quiero tentar a la suerte y descubrirme desnuda delante de ella, porque no se si sabeís pero la suerte solo sonríe una vez en la vida, el resto solo son imitaciones. De vez en cuando entro en vuestras casas, me doy un paseo y vuelvo a tiempos pasados, recordandos, recordandome...

Quizás dejé de ser esa arquera loca que perseguía la luna, quizás ya no tenga motivo para disparar, pero quien una vez conoció la suerte nunca deja de perseguirla, así que yo, con mis pocas fuerzas, con mis minimas ganas, con toda mi flaqueza y debilidad voy luchar por volverla a tener en mi bando y si pierdo la guerra dará igual y si muero en el intento no me importará porque la causa merece la pena, porque quien una vez conoció la suerte nunca la podrá olvidar.

Gracias a todos.

POR LA NOCHE

Río desde el balcón, envuelta en una bata gris, mientras fumo un cigarro y miro al horizonte, uno tan lejano que no soy capaz de alcanzar ni con la imaginación.

Quisiera ser humo y volar a las estrellas, reirme con ganas del futuro y quitarme esta bata estupida.

Pero sin la bata estaría desnuda y si en lugar de reir, llorara, el futuro seguro se paraba, además seamos sinceros, ni el humo llega a las estrellas ni las estrellas se ven en noches nubladas.

Mejor me olvido de todo,  termino el cigarro, me abrigo con esta bata que se me está quedando pequeña y entro para casa que es de noche, está nublado y puede llover.

ODIO EL TELÉFONO

Nunca he sabido muy bien contestar a una llamada de teléfono, quizás fuera esa una de las razones por las que “odio” el dichoso aparatito, aunque si lo miro en profundidad, nunca he sabido decir cara a cara, generalmente soy de las que dejan que la gente se acerque a mi y de el primer paso.

 

A veces sacarme las palabras es más difícil que hacer hablar a un perro y otras sin embargo me da por empezar a decir tonterías y no parar, creo que ambas cosas son consecuencia de lo mismo, nerviosismo o autodefensa, puedo hablar casi con cualquiera durante horas sin haber dicho nada, y no es que sea algo malo, sino que es algo inutil, porque después que acabe la conversación, no te queda nada de esa persona y por supuesto a esa persona tampoco le queda nada de ti.

 

Una vez alguien me dijo que era abierta en apariencia, pero que en realidad era alguien muy cerrado, y yo no puedo estar más deacuerdo con esa afirmación, esa misma persona solía decirme que así me perdía a mucha gente buena, y yo como siempre le contestaba que la gente que salía corriendo a la primera de cambio no me interesaba a lo que me contestaban que a veces llegar a mi, a acercarse un poquito era como pegarse un golpe frontal contra una pared, ahí era cuando me quedaba sin argumentos y cambiaba de tema.

 

Nunca me ha gustado ir contanto mi vida a nadie, es irónico que ahora se la cuente a completos desconocidos, pero mi vida generalmente es mía y rara vez abro la boca y si lo hago aquello parece un acertijo así que es mejor no hacerlo, no sé si fueron los años, los golpes, el carácter o simplemente que soy así, pero nunca he sabido confiar, nunca nadie me enseñó y como suele pasar en estas cosas, no sé me da bien el ser autodidacta, casi todas las veces que lo he intentado por mi cuenta ha salido mal y una se cansa de tenerse que levantar tantas veces del suelo.

 

Llegar a mi es complicado, soy consciente de ello, rara vez doy a alguien la oportunidad y si se la doy siempre lo hago con reservas y mirando hacía atrás, el gran problema viene cuando ese gran bloque de cemento, del que os hablaba anteriormente, es franqueado, entonces ya no hay reservas, ya no hay cuidado, sigo sin hablar o sin decir nada, tampoco nadie me enseñó a pedir ayuda, pero mis ojos, mis actos, mi forma de comportarme es diferente, ya no estoy a la defensiva, ya no mido mis peligros y no busco la forma de esquivar el cariño. Pero a la vez soy vulnerable, expongo lo único que tengo intacto, el corazón y a veces por desgracia también me lo rompen.

 

Quisiera poder confiar, dejar a la gente que se acercara a mi, ir contando por ahí todo lo que me pasa y desahogarme al menos en parte, pero no puedo porque yo sólita me encargué de odiar los teléfonos, la gente que en dos días se hace amiga intima y de pensar que todo el mundo es malo.

ATRAVESANDO PAREDES

Y es que solo tengo ideas, ideas malas que contar, que no sirven ni como anécdotas para los nietos.

No tengo agallas, no tengo coraje para seguir mi instinto, tengo miedo de pegarme de bruces contra una pared, miedo de quedar vulnerable a los ojos de cualquiera a no poder volver a ser fuerte y decidida, a que la pared se derrumbe y yo quede sepultada para siempre.

Si viera banderas de colores o carteles que indicasen mi situación, quizás la curiosidad o la emoción hicieran que me quitara la armadura y me llenara de valor, y con ese valor subiría en un coche, uno de estos con cuatro ruedas y volante, para recorrer el mundo, buscando la puerta entreabierta que en algún sitio debe de haber.

Quizás si estuviera llena de valor, si las señales del cielo no indicasen que es una guerra perdida, quizás estrellaría mi coche contra esa pared con la fe tonta de poderla atravesar sin un rasguño.

No se me ocurre ningún artilugio capaz de ablandar el cemento, destruir ladrillos o atravesar paredes sin morir en el intento, así que seguiré paseando cerca de esa pared y miraré de reojo su cemento, con la vana esperanza de que su pintura se desbraje y algún día mi coche sea capaz de atravesarla sin tirarla al suelo. En fin, ilusiones tontas que tiene una, cuando le da por pensar, que sería más fácil alejarse de esa pared que quedarse cerca para contemplarla.